El papa León XIV lanzó un contundente mensaje contra los abusos sexuales cometidos dentro de la Iglesia Católica, al describirlos como una “plaga” que ha causado un profundo daño a miles de personas y ha afectado gravemente la credibilidad de la institución. “Cada persona herida debe poder encontrar escucha sincera, protección y cambios reales de sanación”, afirmó.
Durante una intervención pública, el pontífice sostuvo que no basta con reconocer los errores del pasado y afirmó que es necesario adoptar acciones concretas para prevenir nuevos abusos, acompañar a las víctimas y garantizar que quienes hayan cometido estos delitos enfrenten las consecuencias correspondientes.
León XIV subrayó que la protección de niños, niñas y personas vulnerables debe ser una prioridad permanente para toda la Iglesia. En ese sentido, pidió reforzar los mecanismos de control, mejorar los procedimientos de denuncia y fortalecer las políticas de prevención en diócesis, congregaciones e instituciones religiosas de todo el mundo.
El Papa también destacó la importancia de escuchar a las víctimas y brindarles apoyo integral. Según señaló, la Iglesia tiene la responsabilidad de reconocer el sufrimiento causado y trabajar para reconstruir la confianza perdida a través de la transparencia y la rendición de cuentas.
Francia y España son los países con la mayor cantidad de registros de abusos sexuales clericales en el mundo. En los últimos ochenta años, se estima que hubo más de 655 mil víctimas en estas naciones. Basado en un estudio realizado por el Instituto Nacional Francés de Salud e Investigación Médica (Inserm), la Comisión Independiente sobre Abusos Sexuales en la Iglesia (Ciase) informó, en 2021, que aproximadamente 330 mil menores fueron víctimas de abuso en Francia desde 1950. Otro informe estima que aproximadamente 440 mil personas en España podrían haber sido víctimas de abusos sexuales relacionados con la Iglesia católica.
Aun en territorio europeo, Portugal y Polonia presentan cifras significativas, siendo la primera con una estimación de 4.815 casos de abusos entre 1950 y 2022.
En Polonia se han publicado tres informes desde 2019. El primero consideró 625 casos entre 1990 y 2018, mapeados por la Conferencia Episcopal Polaca (KEP). En el segundo, de 2021, se recibieron 368 nuevas denuncias, mientras que el último informe, presentado en 2022, añadió 84 nuevas denuncias de abuso entre 1965 y 2022.
En Estados Unidos, el informe más completo sobre el tema es el John Jay Report, encargado por la Conferencia de Obispos Católicos de EE.UU. y publicado en 2004, que estimó 4.392 sacerdotes implicados desde 1950 hasta 2002.
El pronunciamiento del pontífice se suma a los esfuerzos impulsados en los últimos años por la Santa Sede para reforzar los protocolos de prevención y respuesta ante denuncias de abuso, uno de los desafíos más complejos que enfrenta actualmente la Iglesia Católica.