El gobierno de Estados Unidos endureció su política de sanciones contra Cuba y anunció medidas que impedirán a entidades financieras vinculadas al Estado cubano operar con las redes internacionales de pago Visa y Mastercard.
La decisión forma parte de un nuevo paquete de restricciones impulsado por la administración de Donald Trump, que busca aumentar la presión económica sobre La Habana mediante limitaciones al sistema financiero y a las operaciones internacionales.
Según las disposiciones anunciadas, los bancos y entidades cubanas sancionadas perderán acceso a servicios que permiten procesar pagos con tarjetas emitidas por Visa y Mastercard, lo que podría generar dificultades para transacciones electrónicas dentro del país.
La medida también tendría impacto sobre el turismo internacional, ya que numerosos visitantes utilizan estas tarjetas para realizar pagos en hoteles, restaurantes y otros establecimientos. Expertos señalan que la restricción podría obligar a muchos viajeros a recurrir al efectivo o a sistemas alternativos de pago.
Washington justificó la decisión argumentando que busca limitar las fuentes de financiamiento del gobierno cubano y aumentar la presión sobre las autoridades de la isla en materia política y de derechos humanos.
Por su parte, el gobierno de Cuba denunció que las nuevas sanciones representan una escalada del bloqueo económico y advirtió que afectarán principalmente a la población y a sectores productivos que dependen de las operaciones financieras internacionales.
Las restricciones se suman a otras medidas adoptadas recientemente por Estados Unidos, incluyendo sanciones contra funcionarios cubanos y nuevas limitaciones comerciales y financieras dirigidas a empresas vinculadas al Estado.