El PRI se perfila como el gran ganador de las elecciones para renovar el Congreso de Coahuila. De acuerdo con los resultados preliminares, la alianza conformada por el PRI y Unidad Democrática de Coahuila obtuvo una ventaja contundente sobre Morena, consolidando el control político del estado, considerado uno de los últimos bastiones históricos del priismo.
Con más de tres cuartas partes de las actas contabilizadas, la coalición priista rondaba el 55% de los votos, mientras que Morena y sus aliados se ubicaban cerca del 26%, una diferencia que prácticamente aseguraría el triunfo oficialista en la mayoría de los distritos en disputa.
De inmediato, el dirigente nacional del PRI, Alito Moreno, publicó un mensaje en sus redes sociales en donde aseguró que su partido ganó el carro completo: 16 de las 16 diputaciones locales. «Así se ve el respaldo de miles de ciudadanos que participaron en esta elección ejemplar, en paz, con armonía y tranquilidad. Las familias coahuilenses tienen claro que el PRI sabe cumplir, sabe ganar y sabe gobernar. ¡Barrimos a los narcopolíticos de MORENA!», escribió en X.
Sin embargo, la jornada electoral terminó marcada por la polémica. Morena denunció una presunta operación sistemática de compra y coacción del voto a favor del PRI. Según el partido, operadores políticos habrían distribuido códigos QR personalizados que, presuntamente, permitían verificar el sufragio de los ciudadanos a cambio de pagos económicos.
El diputado federal Guillermo Santiago, representante de Morena ante el INE, informó que ya fueron presentadas denuncias ante el Instituto Electoral de Coahuila. Además, adelantó que solicitarán investigaciones de la Policía Cibernética y de la Unidad de Inteligencia Financiera para rastrear el supuesto esquema tecnológico y financiero utilizado durante la elección.
La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, también denunció una presunta «operación de Estado» para favorecer al PRI y acusó a autoridades locales de intimidar a operadores de su partido durante la jornada electoral. A pesar de ello, Morena no ha solicitado hasta ahora la anulación de la elección, aunque anunció que continuará presentando recursos legales.
Por su parte, el PRI celebró los resultados y destacó que la victoria confirma la fortaleza de su estructura política en Coahuila.