El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, solicitó el levantamiento inmediato de las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Cuba, al considerar que están generando graves consecuencias humanitarias para la población de la isla.
En un reciente informe, el organismo señaló que las medidas restrictivas endurecidas por Washington durante los últimos meses están afectando directamente el acceso a servicios esenciales, especialmente en áreas sensibles como la salud y la alimentación.
«Hay niños que están muriendo porque los doctores no tienen acceso a material médico y medicamentos esenciales. Esto es inaceptable. Estas sanciones deben levantarse de inmediato», enfatizó Turk. En ese sentido, el funcionario de la ONU precisó que se han visto amenazados servicios médicos de vital importancia, como la oncología y la atención a la salud materna, mientras que la mortalidad infantil se ha duplicado y la tasa de supervivencia de los niños con cáncer ha descendido del 85% al 65%.
El informe también advierte sobre el impacto económico de las sanciones. La escasez de combustible ha afectado el transporte, la generación de energía y la producción agrícola, provocando una reducción significativa en la disponibilidad de alimentos y un aumento de los precios de productos básicos. «Unas medidas sancionadoras tan severas que afectan a sectores enteros de una economía y tienen efectos generalizados, indiscriminados y graves sobre la población son incompatibles con los principios básicos del derecho internacional de los derechos humanos».
Para la ONU, las restricciones económicas tienen efectos amplios sobre la población civil y generan dificultades que van más allá de los objetivos políticos para los que fueron diseñadas. El organismo sostiene que medidas de esta magnitud resultan incompatibles con principios fundamentales de derechos humanos cuando afectan de manera generalizada a millones de personas.