La segunda vuelta presidencial en Perú se desarrolla en un escenario de gran incertidumbre a medida que avanza el conteo oficial de votos. Según el último reporte de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con más del 92% de las actas procesadas, la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, mantiene una leve ventaja con el 50,17% de los sufragios, mientras que Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, alcanza el 49,83%. La estrecha diferencia entre ambos mantiene al país pendiente de cada actualización del escrutinio.
Mientras tanto, el conteo rápido elaborado por Ipsos Perú y Transparencia mostró un panorama aún más ajustado. De acuerdo con la medición, Roberto Sánchez obtendría el 50,3% de los votos válidos frente al 49,7% de Keiko Fujimori, una diferencia que se encuentra dentro del margen de error, por lo que los especialistas consideran que existe un empate técnico. El estudio también reflejó una marcada división geográfica: Fujimori obtuvo mejores resultados en Lima y en las principales ciudades, mientras que Sánchez logró una mayor ventaja en las regiones del interior y las zonas rurales.
Ante este escenario, Keiko Fujimori pidió prudencia a sus seguidores y aseguró que respetará el resultado final de las elecciones. La candidata también solicitó a sus representantes vigilar cuidadosamente el conteo de votos y llamó a los observadores internacionales a seguir de cerca el desarrollo del proceso electoral para garantizar su transparencia.
Por su parte, Roberto Sánchez celebró los datos preliminares difundidos por el conteo rápido y afirmó que representan una señal positiva para su candidatura. Durante un acto público en Lima, sostuvo que el país atraviesa un momento decisivo para fortalecer la democracia y reiteró su rechazo a las acusaciones de fraude que han circulado durante la campaña. Asimismo, pidió a sus simpatizantes mantenerse atentos al escrutinio hasta que se conozcan los resultados definitivos.
La jornada electoral se desarrolló bajo la supervisión de organismos nacionales e internacionales. Aunque se registraron algunos inconvenientes aislados, como demoras en la instalación de mesas y denuncias puntuales relacionadas con la identificación de votantes, las autoridades electorales descartaron problemas que pudieran comprometer la validez de la elección. Además, destacaron la alta participación ciudadana y el normal funcionamiento de la mayoría de los centros de votación a lo largo del país.