A pocas horas del inicio del Mundial 2026, el gobierno mexicano enfrenta un nuevo desafío debido a las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que mantiene un plantón en el centro de la Ciudad de México y ha anunciado nuevas protestas para el día de la inauguración.
La presidenta Claudia Sheinbaum admitió que la situación podría afectar la logística de acceso al Fan Fest organizado por la FIFA en el Zócalo, uno de los principales puntos de reunión para los aficionados durante el torneo. Sin embargo, sostuvo que las autoridades trabajan para garantizar el desarrollo normal de las actividades previstas. “Hay una recomendación de salir más temprano, pero se va a llegar al estadio y va a ser una muy buena inauguración y también todo el ánimo a la selección”, dijo.
Sheinbaum afirmó que el gobierno mantiene diálogo con los docentes y otros grupos que participan en las manifestaciones, aunque calificó algunas de las movilizaciones como intentos de generar una imagen negativa del país justo cuando millones de personas estarán pendientes de México por el arranque de la Copa del Mundo.
Respecto a la inauguración del torneo, la mandataria aseguró que el acceso al Estadio Azteca está garantizado y que existe un amplio operativo de seguridad para facilitar la llegada de los aficionados. Las autoridades federales y capitalinas desplegarán miles de elementos para resguardar tanto el estadio como las zonas de concentración de visitantes.
Asimismo, recalcó que aún analiza si ella verá el partido inaugural desde el Fan Fest en el Zócalo, dentro de Palacio Nacional o en alguna de las 18 sedes que habilitará el gobierno de la Ciudad de México para transmitir los partidos de forma gratuita, ya que esto depende de si la CNTE decide suspender su protesta.