México registró una inflación anual de 3,94% en mayo de 2026, una cifra inferior a la observada en abril y también por debajo de las previsiones de los analistas. Con este resultado, el indicador volvió a ubicarse dentro del rango objetivo establecido por el Banco de México.
La moderación de los precios estuvo impulsada principalmente por la disminución en las tarifas eléctricas, favorecida por los subsidios aplicados durante la temporada de calor, así como por la reducción en el costo de diversas frutas y verduras. Entre los productos que más contribuyeron a contener la inflación destacaron la electricidad, el tomate verde, el limón y otros alimentos frescos.
De acuerdo con los datos oficiales, la inflación también mostró una caída mensual, algo que no ocurría desde hacía más de dos años. Este comportamiento fue interpretado por especialistas como una señal positiva para la economía mexicana, aunque advirtieron que persisten presiones en algunos sectores.
A pesar de la desaceleración general, algunos productos y servicios continuaron registrando aumentos. Entre ellos se encuentran el gas LP, el pollo y diversos servicios, rubro que mantiene uno de los mayores niveles de incremento dentro de la inflación subyacente.