Suiza celebrará un referéndum para decidir si establece un límite de 10 millones de habitantes como parte de una propuesta impulsada por sectores de ultraderecha. Los propulsores consideran necesario controlar el crecimiento poblacional y reducir la presión sobre los servicios públicos, la vivienda y la infraestructura.
La iniciativa plantea que, una vez alcanzado ese umbral demográfico, el gobierno adopte medidas para restringir la inmigración y evitar que la población continúe aumentando. Sus promotores sostienen que el país enfrenta desafíos crecientes relacionados con la densidad urbana, el transporte, la disponibilidad de viviendas y la protección del medio ambiente.
Actualmente, Suiza cuenta con cerca de nueve millones de habitantes y ha registrado un crecimiento sostenido durante las últimas décadas, impulsado en gran medida por la inmigración. Este fenómeno ha contribuido al desarrollo económico del país.
El referéndum reabre un debate recurrente en la política suiza sobre la inmigración y la identidad nacional. En años anteriores, los ciudadanos ya se pronunciaron en consultas populares relacionadas con el control fronterizo, la libre circulación de personas y la integración de inmigrantes.
La votación será observada con atención tanto dentro como fuera del país, ya que podría tener repercusiones en las relaciones de Suiza con sus socios europeos y en el diseño de futuras políticas migratorias.