La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que ordenará nuevos ataques contra objetivos iraníes y advirtiera que su país podría tomar el control de instalaciones estratégicas vinculadas al petróleo y al gas.
A través de un mensaje publicado en Truth Social, Trump afirmó: «Estados Unidos atacará a Irán (¡cuya Armada, Fuerza Aérea, radar, defensa antiaérea y demás sistemas de defensa, junto con la mayor parte de su capacidad ofensiva, han desaparecido!), con mucha fuerza esta noche“.
“En un futuro no muy lejano, tomaremos la isla de Kharg y otros puntos estratégicos de infraestructura petrolera, y asumiremos el control total de sus mercados de petróleo y gas, tal como lo hemos hecho con Venezuela, lo cual está resultando sumamente beneficioso tanto para Venezuela como para Estados Unidos», completó.
Las declaraciones se producen en medio de una nueva escalada militar entre ambos países. Durante las últimas jornadas se registraron ataques y contraataques que han puesto en riesgo los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una tregua duradera.
Por su parte, las autoridades iraníes han advertido que cualquier intento de ocupar o atacar infraestructura energética recibirá una respuesta directa. Teherán considera que estas amenazas constituyen una violación de su soberanía y ha reiterado que no negociará bajo presión militar.
La isla de Kharg ocupa un papel central en la economía iraní, ya que concentra gran parte de las exportaciones petroleras del país. Por ello, cualquier acción militar sobre esa zona podría tener consecuencias significativas para los mercados energéticos internacionales y para la estabilidad de la región.