Marco Antonio Almanza, exjefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía General de Sinaloa, se entregó voluntariamente a autoridades de Estados Unidos luego de ser señalado por presuntamente brindar protección a la facción criminal de Los Chapitos, perteneciente al Cártel de Sinaloa. La información fue reportada por medios mexicanos y estadounidenses vinculados al seguimiento del caso.
La entrega ocurre apenas días después de que Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, también se pusiera a disposición de la justicia estadounidense en el marco de la misma investigación. Ambos forman parte del grupo de funcionarios y exfuncionarios sinaloenses mencionados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por supuestos nexos con organizaciones dedicadas al narcotráfico.
De acuerdo con las acusaciones presentadas por fiscales estadounidenses, integrantes de distintas áreas de seguridad y procuración de justicia habrían colaborado con Los Chapitos mediante filtración de información, protección institucional y presuntos acuerdos que facilitaron operaciones del grupo criminal en Sinaloa. Las investigaciones también alcanzan a otros actores políticos y funcionarios estatales.
Días antes de conocerse su entrega, Almanza había comparecido ante la Fiscalía General de la República en México y declaró públicamente que tenía “la conciencia tranquila”, además de asegurar que no veía motivos para entregarse a las autoridades estadounidenses. Sin embargo, reportes posteriores indicaron que finalmente cruzó la frontera para enfrentar el proceso judicial en Estados Unidos.
El caso forma parte de una investigación más amplia impulsada por autoridades estadounidenses contra presuntas redes de colaboración entre funcionarios públicos y el Cártel de Sinaloa.