El presidente de EE.UU., Donald Trump, afirmó que la guerra contra Irán terminará “pronto” porque “prácticamente no queda nada que atacar”, pero funcionarios israelíes y estadounidenses indicaron que no existe ninguna directiva interna sobre cuándo podría cesar el combate y que ambos países se preparan para al menos dos semanas más de ataques.
“Un poco de esto y aquello… Cuando quiera que termine, terminará”, dijo Trump en una entrevista en la que además aseguró que la guerra “va muy bien”. En ese sentido, agregó: “Estamos muy adelantados respecto al cronograma. Hemos causado más daño del que creíamos posible, incluso en el período original de seis semanas”.
Sin embargo, sus propios aliados enviaron señales contradictorias. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, dijo que la operación continuará “sin límite de tiempo».
Asimismo, Trump justificó la campaña en términos históricos. “Irán iba tras el resto de Oriente Medio. Están pagando por 47 años de muerte y destrucción que causaron. Esto es una retribución. No saldrán tan fácilmente”, sostuvo el mandatario, quien también señaló que la hostilidad iraní se extendía más allá de Israel y Estados Unidos hacia los estados del Golfo.