El gobierno de México renovó el Paquete contra la Inflación y la Carestía (PACIC) junto a empresas productoras, cadenas de autoservicio y representantes del sector privado para mantener en 910 pesos el precio máximo de la canasta básica integrada por 24 productos esenciales. La medida busca contener el impacto de la inflación sobre el consumo de los hogares y preservar el poder adquisitivo de las familias.
La renovación fue encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien sostuvo que el acuerdo representa una estrategia para evitar aumentos en productos de primera necesidad en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, incrementos en los costos energéticos y presiones inflacionarias.
El programa contempla alimentos y artículos básicos como arroz, frijol, aceite, huevo, leche, carne de res, pollo, cerdo, pescado, frutas, verduras y tortilla. Según datos oficiales, el precio máximo de la canasta pasó de 1.039 pesos cuando se implementó el programa a los actuales 910 pesos, lo que representa una reducción real acumulada.
Durante la firma también se acordaron medidas complementarias para contener el precio de algunos productos perecederos. Empresas del sector alimentario se comprometieron a aplicar reducciones en determinados productos, mientras que representantes de la industria de la tortilla señalaron que no prevén aumentos en el corto plazo.
El acuerdo involucra a 20 empresas productoras y 12 cadenas de autoservicio, que mantendrán sin cambios los precios de los productos incluidos durante los próximos seis meses. Además, continuará el monitoreo de precios por parte de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para verificar el cumplimiento de los compromisos asumidos por las compañías participantes.