El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, celebró las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la inminencia de un acuerdo comercial con México, tras comparecer durante más de tres horas ante senadores. El funcionario aseguró que las negociaciones avanzan en la reducción de aranceles al sector automotriz, al acero y al aluminio, y reiteró la intención de cerrar la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) antes de que termine el año.
El lunes 19 de octubre, durante un mitin en Kansas, Trump afirmó que ambos países están “muy cerca” de cerrar un “gran acuerdo” que reduciría de manera considerable el déficit comercial de Estados Unidos con México, cifra que el mandatario situó en torno a los 150 mil millones de dólares y que, según él, podría llegar “hasta cero”. La presidenta Claudia Sheinbaum coincidió ese mismo día en que las conversaciones están avanzadas y que el objetivo mexicano es reducir al máximo los aranceles vigentes sobre vehículos, acero y aluminio, sin que se impongan nuevos gravámenes.
Tras su reunión privada con la Junta de Coordinación Política y comisiones del Senado, Ebrard señaló que el anuncio de Trump está vinculado a temas que México ha planteado de manera reiterada, especialmente los aranceles de la Sección 232 de la legislación estadounidense y las investigaciones en curso bajo la Sección 301. “Le dio mucho gusto ese anuncio”, expresó el secretario, quien insistió en que a México “le está yendo bien” en la negociación.
El funcionario destacó que el país mantiene una posición privilegiada: paga un arancel efectivo aproximado de 3 a 3.2 por ciento —muy inferior al que enfrentan competidores como China (alrededor de 22 por ciento)— y es el principal exportador hacia Estados Unidos. Cerca del 80 por ciento del comercio bilateral sigue libre de aranceles gracias al T-MEC. Además, confirmó que el tratado, que enfrentó riesgos durante el primer semestre del año, queda asegurado por otros 10 años, con revisiones anuales.
Ebrard subrayó la urgencia de concluir la revisión de 2026 antes de que termine el año, con el fin de dar certidumbre a los inversionistas. Sobre los temas de seguridad, reiteró que el narcotráfico y otros asuntos se manejan en mesas separadas y no forman parte de la negociación comercial.
En el mismo encuentro, el secretario pidió que se le retire de las listas de posibles aspirantes a la presidencia en 2030. Ante la pregunta de si quería que lo dieran “por muerto” políticamente, respondió con ironía: “No que me maten, nada más que me borren”. Aseguró que su prioridad actual es exclusivamente el avance de las negociaciones comerciales.
Aunque reportes periodísticos han señalado dificultades en las mesas sobre aranceles al acero y al aluminio, la postura oficial mexicana se mantiene optimista y apunta a que cualquier acuerdo final dependerá, en última instancia, de la decisión del presidente Trump. La relación comercial bilateral sigue siendo la más relevante para México: Estados Unidos concentra alrededor del 60 por ciento de su comercio exterior