Donald Trump celebró el avance de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta presidencial de Brasil y calificó como una “gran victoria” el resultado del candidato del Partido Liberal, quien obtuvo 47.03% de los votos, frente al 45.16% de Luiz Inácio Lula da Silva. Con estos resultados, ambos disputarán el balotaje del próximo 25 de octubre. Trump, que ha mantenido una relación cercana con la familia Bolsonaro, aseguró que el resultado fue “ajustado, pero muy, muy grande” e “increíble”.
El resultado tiene además una dimensión regional para Estados Unidos, debido al peso estratégico de Brasil en materia de seguridad, comercio y recursos naturales. Washington mantiene especial interés en los minerales críticos y las tierras raras brasileñas, considerados estratégicos frente a la dependencia de China, mientras que una eventual victoria de Flávio podría acercar a Brasil a la agenda de seguridad impulsada por Trump. El propio candidato ha prometido incorporar a Brasil al Escudo de las Américas, la iniciativa de seguridad liderada por Estados Unidos.
La elección brasileña también se juega en el terreno de las relaciones con China, uno de los principales socios comerciales de Brasil, y en el equilibrio que cualquier futuro gobierno deberá mantener entre Washington, Beijing y Europa. El exembajador estadounidense en Brasil Thomas Shannon advirtió que, aunque una eventual administración de Flávio podría buscar un mayor alineamiento con Trump, el tamaño de Brasil, sus intereses económicos y sus vínculos con China hacen que la relación bilateral sea mucho más compleja.