El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes desde el Despacho Oval que Rusia actúa como “una gran maquinaria” que “simplemente sigue avanzando” y que se ha apoderado de “una enorme extensión de territorio” en Ucrania. En las mismas declaraciones, el mandatario estadounidense colocó sobre el gobierno de Volodímir Zelenski la carga de querer poner fin a la guerra.
“Rusia es una gran maquinaria. Simplemente sigue avanzando, y eso es lo que ha hecho. Se han apoderado de una enorme extensión de territorio”, declaró Trump ante periodistas. Añadió que “Ucrania tiene que querer resolver esta guerra” y criticó el volumen de ayuda estadounidense entregada a Kiev, de la que, según dijo, Washington “no ha recibido nada a cambio excepto dolor, muerte y una tremenda pérdida monetaria”.
Las palabras del presidente estadounidense se producen en un momento de máxima tensión en la relación bilateral con Ucrania. En las últimas semanas, la Administración Trump ha impulsado un acuerdo para importar diésel ruso, ha suspendido temporalmente la aplicación de nuevas sanciones a Moscú y ha presionado a Kiev para que detenga los ataques contra la infraestructura energética rusa. Al mismo tiempo, Trump ha reiterado que considera que “Rusia ha estado francamente bien” en Ucrania y ha sugerido que “es hora de que otra persona negocie en nombre de Ucrania”.
El enviado especial estadounidense Steve Witkoff se encontraba este martes en Oslo para reunirse con el presidente ucraniano, en un intento de reconducir las conversaciones de paz. Paralelamente, se ha especulado con la posibilidad de un encuentro trilateral entre Trump, Vladimir Putin y el presidente chino Xi Jinping, una idea que el propio líder ruso habría planteado.
En los mercados de predicción, la posibilidad de que Trump y Putin se reúnan en persona antes del 31 de diciembre de 2026 se sitúa en torno al 85 %, según datos de Polymarket. La opción más probable para la localización de ese encuentro es China, vinculada a la cumbre de la APEC prevista para noviembre.
Las declaraciones de Trump se enmarcan en una estrategia declarada de priorizar un acuerdo rápido que ponga fin a la guerra, incluso si ello implica concesiones territoriales por parte de Ucrania y un acercamiento diplomático y comercial con Moscú. Kiev, por su parte, ha denunciado que las decisiones recientes de Washington debilitan su posición militar y han restringido el acceso a inteligencia y sistemas de satélite críticos.
La guerra, que entró en su quinto año, sigue marcada por avances territoriales lentos pero constantes de las fuerzas rusas en el este de Ucrania y por intensos ataques aéreos contra la infraestructura energética ucraniana.