La Organización de las Naciones Unidas (ONU) enfrenta una de las crisis financieras más graves de su historia y advirtió que podría quedarse sin fondos operativos a partir de agosto de 2026 si varios Estados miembros, especialmente Estados Unidos y China, no regularizan el pago de sus contribuciones obligatorias.
Según un informe interno del organismo, las reservas de efectivo se encuentran cerca de agotarse y existe riesgo de un “colapso financiero” en los próximos meses. La Secretaría General señaló que será necesario reducir al menos un 13% de los gastos corrientes para evitar una paralización parcial de las operaciones internacionales.
Estados Unidos mantiene la mayor deuda con la organización. De acuerdo con datos oficiales, Washington adeuda alrededor de USD 2.000 millones correspondientes al presupuesto ordinario de la ONU, además de otros USD 2.200 millones destinados a operaciones de mantenimiento de la paz. El retraso en los pagos de China también contribuyó al deterioro financiero del organismo.
El portavoz de Naciones Unidas, Farhan Haq, reconoció que la principal causa de los problemas de liquidez es el incumplimiento de algunos de los mayores contribuyentes. La situación amenaza el funcionamiento cotidiano de la organización, incluyendo salarios, alquileres, programas humanitarios y misiones de paz desplegadas en distintas regiones del mundo.
La crisis financiera ya obligó a aplicar medidas de ajuste dentro de la estructura de Naciones Unidas. Informes recientes indican que se redujeron presupuestos, personal y gastos operativos en distintas oficinas, mientras que el secretario general, António Guterres, advirtió que la organización atraviesa una situación crítica que requiere una solución urgente por parte de los países miembros.