El gobierno de Irán volvió a fijar una condición clave para avanzar en las negociaciones con Estados Unidos: la liberación de una parte significativa de los activos iraníes congelados en el extranjero debido a las sanciones impuestas por Washington.
Autoridades iraníes sostienen que no existe margen para profundizar el diálogo mientras esos recursos permanezcan bloqueados. Desde Teherán argumentan que los fondos pertenecen al Estado iraní y que su devolución constituye una señal indispensable de buena voluntad por parte de Estados Unidos.
Las autoridades iraníes han mencionado cifras que rondan los 24.000 millones de dólares. La mitad de esta cantidad, equivalente a 12.000 millones de dólares, debe estar a disposición de Teherán de inmediato antes del inicio de las mesas de trabajo. Asimismo, el viceministro de Relaciones Exteriores de Irán precisó que la reactivación del diálogo depende del cumplimiento estricto de los compromisos por parte de Washington.
Ayer el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunció que Estados Unidos e Irán firmarán un acuerdo de paz el próximo 19 de junio en Suiza.