Héctor Villasana, abogado de César Jáuregui Moreno, exfiscal de Chihuahua, rechazó que la conducta atribuida a su defendido configure el delito de traición a la patria, por el que fue acusado por la Fiscalía General de la República. El caso está relacionado con un operativo realizado en un narcolaboratorio del municipio de Morelos, Chihuahua, en el que presuntamente participaron agentes estadounidenses.
Villasana señaló que Jáuregui tenía conocimiento del operativo, cuyo objetivo era desmantelar instalaciones dedicadas a la producción de metanfetaminas, pero aseguró que desconocía que habría agentes de Estados Unidos en el lugar. «Él sabía del operativo, pero no sabía quiénes iban a participar», sostuvo el abogado.
El defensor reconoció que pudieron existir omisiones o irregularidades en el procedimiento, aunque descartó que éstas constituyan traición a la patria. «Pudo haber omisiones, irregularidades, omisiones en el operativo antes, durante y después, pero no, de ninguna manera para acreditar y tipificar el delito de traición a la patria», declaró.
Villasana indicó que, en caso de comprobarse alguna falta, ésta podría tener consecuencias administrativas o corresponder a otro tipo de responsabilidad. En ese sentido, mencionó posibles incumplimientos a la Ley de Seguridad Nacional o el ejercicio ilegal del servicio público. Sobre la acusación actual, señaló: «Creo que hay una desproporción y además jurídicamente no encuadra la conducta en el delito de traición a la patria».
El abogado explicó que Jáuregui había solicitado el apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional para respaldar el operativo, pero que la organización de la intervención y la selección de quienes participarían correspondían a los responsables operativos de la Fiscalía General de Chihuahua. Entre ellos mencionó a Pedro Román Oseguera Cervantes, entonces director de la Agencia Estatal de Investigación, y a Guillermo Arturo Zuany Portillo, exfiscal de Operaciones Estratégicas.
Respecto de las pruebas presentadas por la FGR, Villasana afirmó que los más de 150 datos de prueba incorporados a la investigación no demuestran directamente que Jáuregui supiera que agentes estadounidenses estarían en el sitio. El exfiscal permanece en prisión preventiva en el penal de máxima seguridad del Altiplano, mientras continúa el proceso judicial en su contra.