El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evalúa no asistir a algunos partidos del Mundial 2026 debido a la posibilidad de recibir abucheos y manifestaciones de rechazo por parte de los aficionados, según reportes de prensa. La decisión estaría vinculada a episodios recientes en los que el mandatario fue abucheado en eventos deportivos, lo que habría influido en su disposición a participar de encuentros de alta exposición pública durante el torneo.
«No hay un solo fanático que no sepa lo frágil que es el ego de Trump. En los últimos meses, ha tenido que lidiar con abucheos generalizados cada vez que asiste a grandes eventos deportivos en Estados Unidos, pero esto es un nivel completamente diferente», indicó una fuente. Por este motivo, el gobierno estadounidense prefiere no arriesgarse y mantiene la decisión de asistir en suspenso hasta el último momento, incluso a la final. Si bien el mandatario estadounidense deseaba que el torneo se realice en su país, hasta el momento se mantuvo al margen de los estadios, limitándose a enviar una felicitación digital a la selección nacional tras su primer triunfo.
El mismo informante detalló la hostilidad que se vive en las tribunas: «Los neoyorquinos se enfurecieron cuando apareció en el reciente partido de baloncesto de los Knicks. Pero los seguidores del Mundial están llevando las cosas a otro nivel, vinculando a Trump con su amistad con Epstein. Su equipo está en modo de crisis tratando de evitar que el presidente se exponga a los cánticos en persona, y eso incluye evitar partidos en los que participen equipos de habla inglesa».
En ese contexto, el entorno del mandatario habría evaluado los posibles costos políticos y de imagen de su asistencia a los estadios, especialmente en escenarios con alta presencia de público internacional.