Un informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) advirtió que Estados Unidos enfrenta un fuerte desgaste en sus reservas de armamento estratégico tras el uso intensivo de misiles y sistemas de defensa en los conflictos de Oriente Medio y Ucrania. Según el análisis, el Pentágono necesitaría al menos tres años para reponer parte de los sistemas utilizados recientemente, entre ellos misiles Tomahawk y equipos de defensa Patriot y THAAD.
El reporte sostiene que la situación podría afectar la capacidad de respuesta militar estadounidense ante un eventual conflicto en la región del Indo-Pacífico, especialmente frente al avance militar de China. Especialistas en defensa señalaron que el ritmo de producción de armamento no alcanza actualmente para reponer con rapidez las reservas utilizadas en distintos escenarios internacionales.
De acuerdo con el informe, las guerras recientes incrementaron la presión sobre la industria militar estadounidense, obligando al gobierno y a contratistas de defensa a acelerar procesos de fabricación y abastecimiento. El estudio también advierte que la demanda de sistemas de misiles y defensa aérea creció significativamente debido al apoyo militar brindado por Washington a aliados internacionales.