La decisión de Andrés Manuel “Andy” López Beltrán de buscar una diputación federal por Tabasco en 2027 continúa generando movimientos dentro de Morena. Ahora, uno de los principales focos de tensión proviene de José Ramiro López Obrador, conocido como “Pepín” y hermano del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien mantiene sus propias aspiraciones políticas en el Estado.
De acuerdo con versiones publicadas por medios políticos, “Pepín” no estaría dispuesto a abandonar su proyecto rumbo a la gubernatura de Tabasco en 2030, escenario que podría derivar en una competencia interna con el propio Andy López Beltrán, quien también es visto por diversos sectores de Morena como una figura con potencial para disputar ese cargo en el futuro.
El hijo del expresidente confirmó recientemente que buscará una diputación federal en el estado, un movimiento interpretado por analistas como el inicio formal de su carrera electoral y una plataforma para proyectos políticos de mayor alcance. Ante ello, Pepín habría lanzado que era riesgoso apostar todo a Andy por las potenciales presiones judiciales que vienen desde Estados Unidos.
En este contexto, la reciente fotografía difundida por Andy junto a su padre fue interpretada por algunos observadores como una señal de respaldo político en medio de las tensiones internas que comienzan a surgir dentro del movimiento obradorista.
El movimiento de «Pepín» es esperable en la clase política estatal: desde que inició el sexenio de Javier May habla de sucederlo en 2030. La aparición de Andy fulmina esas aspiraciones.
«Pepín» siempre dice que él se quedó en segundo plano durante el sexenio de su hermano y que ahora, ya con este retirado en Palenque, es su momento.
Aunque no existe una definición oficial sobre candidaturas para 2030, las señales de competencia interna comienzan a hacerse visibles.