El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, acusó a Estados Unidos de mantener una «política genocida» contra la isla y comparó las acciones de Washington con las prácticas del régimen nazi, al asegurar que las sanciones buscan «asfixiar» al pueblo cubano para apropiarse del país.
Las declaraciones fueron realizadas durante el acto por el 73 aniversario del asalto al Cuartel Moncada, celebrado en la provincia de Pinar del Río, donde el mandatario sostuvo que Cuba enfrenta una ofensiva similar a la aplicada por Estados Unidos en otros conflictos internacionales. «Antes fueron Gaza, Líbano e Irán. Hoy es Cuba. Mañana puede ser cualquier otra nación», afirmó Díaz-Canel. El mandatario sostuvo que la isla libra una «batalla histórica» frente a una estrategia de máxima presión impulsada por Washington y aseguró que Cuba «no es la primera ni será la última víctima» de esa política.
Además, comparó a funcionarios del Departamento de Estado con quienes redactaban decretos durante las ocupaciones nazis en la Segunda Guerra Mundial. «Los funcionarios del Departamento de Estado, expertos en redactar sanciones, hacer listas e inventar pretextos, son una versión moderna de los redactores de edictos y bandos militares que tanto se hicieron temer y odiar en los oscuros tiempos medievales o en las ocupaciones nazis», declaró.
Díaz-Canel afirmó que la presión estadounidense forma parte de una campaña de «máxima asfixia» que incluye el bloqueo petrolero, sanciones económicas y medidas dirigidas contra las misiones médicas cubanas en el extranjero.
Según el presidente cubano, las sanciones anunciadas recientemente por Washington representan «un récord de infamia», ya que afectan uno de los principales ingresos económicos del país. Mientras Cuba sostiene que las brigadas médicas constituyen un programa de solidaridad internacional, el gobierno estadounidense las considera un esquema de explotación laboral.
Crisis económica y energética
El mandatario reconoció que las restricciones económicas han provocado una fuerte caída del turismo, la salida de empresas extranjeras y una reducción en el ingreso de divisas.
También hizo referencia a la crisis energética que enfrenta la isla, donde los apagones han llegado a superar las 30 horas en algunas zonas y, en las provincias, se han prolongado durante varios días consecutivos.
Ante este escenario, Díaz-Canel llamó a fortalecer la unidad nacional y acelerar la aplicación de un paquete de 176 medidas económicas aprobadas recientemente por el Parlamento, con el objetivo de impulsar mecanismos de mercado para enfrentar la crisis que atraviesa el país.