El Senado de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley que destina aproximadamente 70 mil millones de dólares adicionales para fortalecer las operaciones de control migratorio durante los próximos tres años. La medida representa una de las mayores inversiones recientes en seguridad fronteriza y cumplimiento de las leyes migratorias impulsadas por la administración del presidente Donald Trump.
La propuesta fue aprobada por 52 votos a favor y 47 en contra, con respaldo casi exclusivo de legisladores republicanos. El financiamiento está destinado principalmente a fortalecer las capacidades del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
Según el texto aprobado, los recursos permitirán ampliar operativos migratorios, contratar más personal, incrementar la capacidad de detención, modernizar infraestructura y reforzar las acciones de vigilancia en la frontera con México. El objetivo es garantizar recursos suficientes para estas agencias hasta el final del actual mandato presidencial, en 2029.
La iniciativa generó un intenso debate en el Congreso. Los republicanos defendieron el proyecto argumentando que es necesario para fortalecer la seguridad nacional y combatir la inmigración irregular, mientras que legisladores demócratas cuestionaron el volumen de recursos destinados a la aplicación de políticas migratorias y reclamaron mayores mecanismos de supervisión sobre las agencias encargadas de ejecutarlas.
Durante la discusión también surgió controversia por un fondo separado de aproximadamente USD 1.800 millones vinculado a compensaciones para personas que alegan haber sido objeto de persecución política por parte del gobierno federal. Aunque varios senadores intentaron eliminar esa disposición, las propuestas fueron rechazadas antes de la votación final.
Tras su aprobación en el Senado, el proyecto deberá ser analizado y votado por la Cámara de Representantes. Si recibe el respaldo de esa cámara, pasará al despacho del presidente Trump para su promulgación definitiva.