Autoridades estadounidenses y mexicanas investigan al Cártel Jalisco Nueva Generación como presunto responsable de la construcción y operación del túnel clandestino descubierto recientemente entre Tijuana y San Diego. La estructura subterránea habría sido utilizada para el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense y fue localizada durante un operativo conjunto en la zona fronteriza.
De acuerdo con la investigación, el hallazgo permitió el aseguramiento de aproximadamente dos toneladas de cocaína valuadas en millones de dólares, además de la detención de cuatro personas presuntamente vinculadas a la operación logística del pasadizo. Las autoridades sostienen que el túnel era utilizado para trasladar cargamentos de droga de manera clandestina evitando los controles fronterizos.
Según los reportes oficiales, la estructura contaba con sistemas de ventilación, iluminación eléctrica y mecanismos para facilitar el transporte de mercancías. El nivel de sofisticación detectado llevó a los investigadores a considerar la participación de una organización criminal con amplia capacidad operativa y recursos financieros.
Las autoridades estadounidenses señalaron que existen indicios que apuntan al CJNG debido a la presencia y expansión que la organización mantiene en distintas zonas de la frontera norte de México. Sin embargo, aclararon que las investigaciones continúan abiertas y que todavía se realizan peritajes para confirmar de manera definitiva la estructura de mando detrás de la operación.
Tras el operativo, el inmueble donde se encontraba el acceso al túnel quedó bajo resguardo de las autoridades, mientras continúan las investigaciones para determinar la red completa de personas involucradas y el alcance de las operaciones realizadas a través de la estructura clandestina.