El exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, comparecerá el próximo 1 de junio ante una corte federal de Nueva York en una audiencia considerada clave dentro de la investigación que involucra a funcionarios del gobierno sinaloense por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, particularmente con la facción de Los Chapitos.
Mérida fue el primero de los diez funcionarios y exfuncionarios señalados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en ponerse a disposición de las autoridades estadounidenses. El exfuncionario se entregó voluntariamente el pasado 11 de mayo y permanece detenido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
Durante una audiencia inicial realizada el 15 de mayo, Mérida se declaró no culpable de los cargos en su contra, que incluyen conspiración para traficar narcóticos, posesión de armamento y conspiración para poseer armas. De acuerdo con documentos judiciales, las acusaciones podrían derivar en penas que van desde varias décadas de prisión hasta cadena perpetua en caso de ser hallado culpable.
La causa forma parte del denominado “caso Rocha”, una investigación impulsada por fiscales estadounidenses que también involucra al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, además de otros funcionarios estatales y exintegrantes de organismos de seguridad. Según la acusación, integrantes del gobierno habrían recibido sobornos y brindado protección al grupo criminal a cambio de facilitar sus operaciones y evitar acciones de las fuerzas de seguridad.
Las autoridades estadounidenses sostienen que Mérida desempeñó un papel relevante dentro de esa estructura y lo señalan por presuntamente colaborar con integrantes del cártel mediante filtración de información y protección institucional.
La audiencia del 1 de junio podría definir los próximos pasos procesales del caso, incluyendo posibles negociaciones con la fiscalía, acuerdos de cooperación o el avance hacia una etapa formal de juicio.