La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que existe un “riesgo real” de intervención extranjera en los procesos electorales del país y defendió la necesidad de establecer mecanismos legales para prevenir ese tipo de injerencias. Las declaraciones se dieron durante su conferencia matutina, en medio del debate legislativo sobre una reforma constitucional vinculada a la nulidad de elecciones por interferencia externa. “Sí, sí puede haber un riesgo de una intervención extranjera en las elecciones en México”, respondió.
Sheinbaum sostuvo que México ya enfrentó antecedentes de financiamiento extranjero con impacto político y mencionó el caso de organizaciones civiles que, según el oficialismo, habrían recibido recursos desde Estados Unidos para influir en campañas y candidaturas. La mandataria aseguró que el objetivo de la iniciativa no es beneficiar políticamente al partido gobernante Morena, sino proteger la soberanía electoral y evitar interferencias externas en las decisiones políticas del país.
Las declaraciones ocurrieron luego de que la Cámara de Diputados aprobara una reforma impulsada por Morena y sus aliados que incorpora la “injerencia extranjera” como causal para anular elecciones federales. El proyecto fue aprobado con 307 votos a favor y enviado al Senado para su discusión. La propuesta contempla posibles intervenciones mediante financiamiento ilegal, campañas de desinformación, operaciones digitales y ciberataques que puedan alterar resultados electorales.
“Todos los mexicanos deberíamos estar de acuerdo con eso: que no haya injerencia extranjera en las elecciones en México. Quien vota en contra de esta propuesta parece que está a favor de que haya injerencia extranjera en las elecciones en México; yo creo que todos debemos estar de acuerdo de que en México decidimos las y los mexicanos quién nos gobierna”, indicó la presidenta.
En tanto la oposición cuestiona el alcance de la reforma y advierte sobre la falta de precisión en la definición de “intervención extranjera”, señalando que la medida podría generar interpretaciones discrecionales en futuros procesos electorales.