El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió a Flavio Bolsonaro, hijo mayor de Jair Bolsonaro condenado a 27 años de prisión, en un encuentro realizado en Washington en el marco de la campaña presidencial de Brasil para 2026. El encuentro, no contemplado en la agenda oficial de Trump y cerrado a la prensa, se produjo menos de tres semanas después de que el mandatario estadounidense recibiera en ese mismo despacho al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Flavio Bolsonaro, senador del Partido Liberal por Río de Janeiro y precandidato presidencial designado por su padre, viajó a Washington el domingo sin confirmación de reunión. El propio senador grabó un video desde la Casa Blanca sin revelar con quién se reuniría y contemplaba, como alternativa, verse con el vicepresidente JD Vance. Trump lo recibió y Bolsonaro publicó una fotografía junto al mandatario sentado en el escritorio presidencial.
Bolsonaro necesitaba una ofensiva internacional de estas características para dar vuelta un momento delicado para su candidatura, sobre todo tras quedar envuelto en la crisis del Banco Master y conocerse conversaciones con el banquero Daniel Vorcaro, investigado por una presunta megafraude financiera.
El senador admitió haber negociado millones de dólares para financiar una película sobre su padre, aunque negó irregularidades. El episodio impactó en su imagen pública y deterioró su competitividad electoral frente a Lula. Una encuesta posterior a la filtración situó al senador en el 34,3% de intención de voto en primera vuelta, una caída de 5,4 puntos.