La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ejecutó su segunda operación de refinanciamiento en el mercado local durante 2026, por un monto total de 175 mil 648 millones de pesos (equivalentes a aproximadamente 10 mil 250 millones de dólares), con el objetivo de fortalecer el perfil de la deuda pública y mejorar las condiciones de liquidez en el mercado interno.

Esta maniobra financiera permitió sustituir Certificados de la Tesorería (Cetes), Bonos de Desarrollo del Gobierno Federal a Tasa Fija (Bonos M) y Bonos de Desarrollo del Gobierno Federal denominados en Unidades de Inversión (Udibonos) con vencimientos programados entre 2026 y 2050, por instrumentos similares con plazos extendidos hasta 2027 y 2057.
Como resultado, el plazo promedio de la deuda refinanciada se extendió en 6.62 años, lo que contribuye a mitigar riesgos de refinanciamiento a corto plazo y a otorgar mayor profundidad al mercado de valores local.
De acuerdo con el desglose proporcionado por la SHCP, del monto total recomprado, 64 mil 564 millones de pesos correspondieron a vencimientos en 2026 (unos 3 mil 738 millones de dólares), 20 mil 195 millones a 2027 (aproximadamente 1 mil 178 millones de dólares) y 90 mil 889 millones a 2028 y años posteriores (cerca de 5 mil 305 millones de dólares).
Esta distribución estratégica busca aliviar presiones inmediatas en el presupuesto federal y alinear la gestión de pasivos con el Plan Anual de Financiamiento 2026, que prioriza la sostenibilidad fiscal en un contexto de crecimiento económico moderado.
La operación se enmarca en una estrategia integral de manejo de deuda que ha permitido mantener el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) en alrededor del 50% del PIB, un nivel considerado sostenible y comparativamente favorable con otros países de América Latina.
Expertos destacan que estas acciones no solo optimizan el costo financiero, sino que también refuerzan la confianza de los inversionistas en la estabilidad macroeconómica de México.
La SHCP ha enfatizado que estas medidas forman parte de un enfoque prudente para enfrentar volatilidades en los mercados internacionales, sin comprometer el gasto en áreas prioritarias como el desarrollo social y la inversión en infraestructura.
Con esta refinanciación, el gobierno federal continúa consolidando una trayectoria fiscal responsable, alineada con las metas de reducción gradual del déficit presupuestario.