La Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó este viernes que los aranceles globales impuestos por el presidente Donald Trump excedían su autoridad ejecutiva y, por lo tanto, son ilegales, en una decisión que representa uno de los mayores reveses judiciales a su estrategia económica.
El fallo reafirma que la potestad de gravar importaciones recae constitucionalmente en el Poder Legislativo, no en el Ejecutivo.
Con esta resolución, se dan de baja los aranceles impuestos sobre productos importados con tasas que en muchos casos superaban el 10%.
El fallo deja abierta la puerta a que importadores busquen reembolsos de miles de millones de dólares en aranceles ya recaudados, aunque ese proceso deberá ser definido por tribunales inferiores, lo que podría prolongarse meses o años. Además, la eliminación de estos gravámenes modifica sustancialmente el panorama para empresas y mercados que operan globalmente.