La Comisión de Seguridad de la Cámara de Diputados del Congreso anticipó que avalará una reforma para permitir que las policías estatales porten y utilicen armas de uso exclusivo del Ejército, como parte de un proyecto que modifica la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos. El dictamen, impulsado por la presidenta de la Comisión, Jessica Saiden Quiroz (Morena), responde a la preocupación por la creciente violencia criminal y el armamento de alto poder que enfrentan las corporaciones locales.
Según el texto de la iniciativa, los cuerpos policiales estatales podrán acceder a este tipo de armamento siempre que cuenten con capacitación, certificación y supervisión por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), encargada de garantizar el uso adecuado y legal del equipamiento. El propósito oficial es “fortalecer la capacidad de respuesta” de las policías locales ante grupos delictivos fuertemente armados.
La reforma, cuya discusión se prevé en próximos días, plantea la modificación de diversas disposiciones de la legislación vigente y ha generado debates en torno a la pertinencia de ampliar el acceso a armas de mayor calibre fuera de los cuerpos castrenses. Sus promotores aseguran que la medida permitirá a las fuerzas estatales enfrentar con mejores herramientas a organizaciones criminales que operan con armamento cada vez más sofisticado.
En tanto que opositores advierten que ampliar el uso de armamento militar puede elevar los riesgos de abusos en operativos y socavar las fronteras entre la seguridad civil y la militarización de la seguridad pública.