El gobierno de Rusia confirmó que analiza distintas vías para reforzar su apoyo a Cuba ante el impacto sostenido del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, en un contexto de crecientes dificultades para la isla en materia energética y de abastecimiento.
Desde el Kremlin señalaron que existen contactos permanentes con La Habana para evaluar mecanismos de cooperación bilateral que permitan mitigar los efectos de las sanciones. Entre las alternativas en estudio figuran acuerdos en materia de suministro de combustible, asistencia técnica, inversiones estratégicas y ampliación del intercambio comercial en monedas alternativas al dólar.
Autoridades rusas calificaron de “crítica” la situación económica cubana, particularmente por las restricciones para acceder a financiamiento internacional, adquirir insumos básicos y sostener el flujo energético. El endurecimiento de las sanciones en los últimos años —sumado a la inclusión de Cuba en la lista estadounidense de países patrocinadores del terrorismo— profundizó los obstáculos para operaciones bancarias y comerciales.
Para Cuba, el respaldo ruso resulta estratégico en áreas sensibles como energía, transporte, infraestructura y cooperación tecnológica.