El general de División de Guardia Nacional de Estado Mayor, Guillermo Briseño Lobera, rindió protesta como nuevo Comandante de la Guardia Nacional, en una ceremonia oficial realizada en la Plaza de la Lealtad, dentro de las instalaciones de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en la Ciudad de México. La designación fue instruida por la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Una ceremonia en el corazón de Sedena
El acto protocolario estuvo encabezado por el General Ricardo Trevilla Trejo, titular de la Sedena, quien tomó protesta al general Briseño Lobera y a otros altos mandos militares, tales como el nuevo subsecretario de la Defensa Nacional, Enrique Martínez López, y el oficial mayor de la dependencia, Hernán Cortés Hernández. La ceremonia no incluyó discursos, pero congregó a cientos de efectivos militares y autoridades civiles.
Relevo de mando estratégico
Guillermo Briseño Lobera sustituye en el cargo al general Hernán Cortés Hernández, quien ahora ejerce como Oficial Mayor de la Sedena. Este relevo forma parte de una serie de movimientos internos dentro del organigrama de seguridad y defensa nacional, con el objetivo de fortalecer la coordinación operativa y administrativa entre la Defensa Nacional y la Guardia Nacional.
Trayectoria y experiencia militar
El general Guillermo Briseño Lobera cuenta con una amplia trayectoria dentro del Ejército y la Guardia Nacional, con más de 40 años de servicio. Ingresó al Heroico Colegio Militar en 1981 y ha ocupado diversos cargos de responsabilidad operativa y administrativa, incluyendo el puesto de comandante de la Tercera Región Militar, con jurisdicción en Sinaloa y Durango, zonas consideradas estratégicas por su complejidad en materia de seguridad.
Contexto y objetivos del nombramiento
La Sedena ha señalado que estos nombramientos se realizan conforme a los procedimientos internos de la política de recursos humanos, y buscan contribuir al cumplimiento de las misiones generales del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional. El relevo al frente de la Guardia Nacional ocurre en un contexto nacional marcado por retos en materia de seguridad interior.
Implicaciones para la seguridad pública
Con la llegada de Briseño Lobera al mando de la Guardia Nacional, se espera un enfoque renovado en las estrategias de seguridad pública federal, con especial atención en la coordinación con las fuerzas armadas y el fortalecimiento de acciones operativas en regiones con altos índices de violencia y presencia del crimen organizado.