Las reglas comerciales para México podrían experimentar ajustes año con año tras la decisión de Estados Unidos de no extender el T-MEC por 16 años adicionales, lo que implicará revisiones anuales durante la próxima década de vigencia del acuerdo, advirtieron representantes del sector empresarial.
El presidente del Consejo Nacional de Organismos Empresariales (COE), César Bonilla Yunes, señaló que este nuevo esquema genera incertidumbre para las inversiones futuras y podría afectar de manera directa a la industria automotriz y su cadena de proveeduría, uno de los principales motores económicos de la entidad.
En ese sentido, advirtió que el impacto podría ir desde un freno al crecimiento económico hasta el cierre de empresas, debido a la falta de certeza sobre las condiciones comerciales de mediano y largo plazo.
Bonilla Yunes sostuvo que la postura del gobierno estadounidense responde a una estrategia de presión comercial que ha caracterizado la administración del presidente Donald Trump desde su inicio, orientada a obtener mejores condiciones para su país. Asimismo, señaló que existe preocupación en el sector empresarial, pero también incredulidad respecto a las consecuencias que una eventual restricción comercial podría tener para la propia economía de Estados Unidos, debido a la alta integración productiva entre ambas naciones.
No obstante, reconoció que la incertidumbre podría afectar la llegada de nuevas inversiones, especialmente aquellas orientadas a exportación hacia el mercado estadounidense, así como generar impactos en el empleo y en la actividad económica local.
Bonilla agregó que sectores como el automotriz y su cadena de proveeduría serían los más sensibles ante una eventual desaceleración del comercio con Estados Unidos, con posibles repercusiones en el crecimiento económico estatal.
Sin embargo, precisó que aún es temprano para cuantificar el impacto económico de las nuevas condiciones del T-MEC, por lo que será necesario esperar la reacción de los mercados y los inversionistas en las próximas semanas. Como medida preventiva, insistió en la necesidad de diversificar mercados internacionales y reducir la dependencia de Estados Unidos, mencionando como alternativas países de América Latina y Asia.