El regreso de Citlalli Hernández al Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena, en abril pasado, ha reconfigurado la disputa interna por el control de las candidaturas que estarán en juego durante las elecciones intermedias de 2027. De acuerdo con versiones difundidas en círculos políticos, Hernández Mora habría asumido el control de la Secretaría de Elecciones con la encomienda de coordinar la integración de las listas de aspirantes a cargos federales y locales, un proceso que, según estimaciones del Instituto Nacional Electoral (INE), involucrará entre 25.000 y 35.000 candidaturas, entre gubernaturas, diputaciones, presidencias municipales y regidurías.
El movimiento habría generado inconformidad entre grupos internos vinculados a Adán Augusto López Hernández, Ricardo Monreal Ávila, Mario Delgado Carrillo y Sergio Salomón Céspedes Peregrina, quienes, según estas versiones, consideran que la concentración de las decisiones sobre las candidaturas limita la influencia de los liderazgos regionales.
Asimismo, se afirma que Citlalli Hernández informó a la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, sobre un diagnóstico realizado tras asumir la Secretaría de Elecciones, en el que dirigentes estatales habrían manifestado inconformidad con el desempeño de algunos responsables de las circunscripciones electorales.
De acuerdo con la información difundida, Hernández también habría señalado que Morena trabaja en una estrategia de reconciliación interna con miras al proceso electoral de 2027, la cual podría consolidarse en agosto de este año mediante reuniones con aspirantes a las 17 gubernaturas que estarán en disputa y con la dirigencia nacional del partido. Como parte de esa estrategia, se han realizado encuentros en entidades como Guerrero, Nuevo León, Nayarit y Morelos, con el objetivo de fortalecer la estructura territorial del partido.
Las versiones también apuntan a que algunos liderazgos de Morena cuestionan la creciente influencia política de Citlalli Hernández en la definición de candidaturas; sin embargo, también sostienen que esta reorganización cuenta con el respaldo de la dirigencia nacional y del entorno presidencial.