Una inversión realizada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una empresa fabricante de pistolas táser ha generado cuestionamientos, luego de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) anunciara una compra millonaria de ese mismo tipo de equipamiento apenas dos semanas después.
De acuerdo con la información difundida, Trump adquirió acciones de Axon, compañía dedicada a la fabricación de táseres y cámaras corporales, poco antes de que el ICE iniciara un proceso para adquirir miles de estos dispositivos destinados a reforzar las operaciones migratorias.
El proceso de adquisición contempla un contrato valuado en alrededor de USD 220 millones para el suministro de más de 17.000 armas táser, además de municiones y equipo complementario. Especialistas citados en la información señalan que las especificaciones técnicas de la licitación favorecerían a Axon como principal proveedor.
Tras conocerse la coincidencia entre la inversión y la licitación, surgieron cuestionamientos sobre un posible conflicto de interés. Sin embargo, la Casa Blanca rechazó esas versiones y aseguró que las inversiones del mandatario son administradas de manera independiente por terceros, por lo que Trump no participa directamente en esas decisiones. «No hay conflicto de intereses», aseguró una de las voceras de la Casa Blanca, Anna Kelly. La portavoz también calificó de «historia trillada» la revelación de este lunes y señaló que está impulsada por el Partido Demócrata.