El nuevo líder supremo de Irán, lanzó su primer mensaje desde que fue elegido en el cargo tras el asesinato de su padre, Alí Jamenei. No obstante, no hizo una aparición pública, sino que el mensaje fue leído. Su ausencia había generado especulaciones sobre su situación, luego de informes que indicaban que habría resultado herido durante incursiones israelíes y estadounidenses en Teherán.
Allí aseguró que «vengará la sangre de los mártires hasta el final» a raíz de las ataques que han lanzado Estados Unidos e Israel.
Además, durante su discurso advirtió que Irán seguirá atacando objetivos estadounidenses en la región. En ese sentido, ordenó que “todas las bases estadounidenses en la región deben cerrarse inmediatamente, de lo contrario serán atacadas”.
También señaló que el país mantendrá cerrado el estrecho de Ormuz como medida de presión contra sus adversarios. En la noche de este jueves Irán atacó en el lugar a dos petroleras extranjeras en aguas iranquíes.
Ante el conflicto persistente, el nuevo líder supremo hizo un llamado a la unidad nacional frente al conflicto y agradeció al ejército iraní por su actuación durante los ataques que sufrió el país. «Quiero agradecer a los valientes combatientes que están haciendo un gran trabajo en un momento en que nuestro país está bajo presión y bajo ataque.