El partido de ultraderecha Vox se posiciona como la fuerza con mayor intención de voto entre los jóvenes españoles que participarían por primera vez en elecciones, según una encuesta reciente que midió preferencias en el segmento de 18 a 20 años. El sondeo ubica a la formación en el primer lugar con un 27,1% de apoyo, por delante de los principales partidos tradicionales del sistema político.
Detrás aparecen el Partido Popular y el PSOE, que disputan el segundo lugar entre los votantes debutantes, aunque con porcentajes inferiores. El estudio también refleja una marcada fragmentación del voto joven, la presencia de otras fuerzas estatales y regionales, pero sin alcanzar los niveles de adhesión que registra Vox en ese tramo etario.
La encuesta, además, muestra que a diferencia de generaciones anteriores, el voto juvenil actual no se inclina mayoritariamente hacia fuerzas progresistas, sino que presenta una mayor volatilidad ideológica. Este corrimiento altera los patrones históricos del electorado joven en España y enciende alertas dentro de los partidos tradicionales, que observan dificultades para conectar con nuevos votantes.
El crecimiento del espacio liderado por Santiago Abascal entre los más jóvenes se vincula, según analistas, a varios factores: descontento con la situación económica, preocupación por el empleo, rechazo a la política tradicional y alta exposición a discursos identitarios y de seguridad en entornos digitales.