El Gobierno de Rusia denunció que las sanciones y medidas de presión de Estados Unidos buscan “asfixiar” económicamente a Cuba, en un contexto marcado por la agudización de la crisis energética que afecta a la isla, especialmente por la escasez de combustible.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó la situación como “realmente crítica”, al referirse a los problemas de abastecimiento que impactan tanto en la aviación como en el transporte y otros sectores estratégicos. Según explicó, Moscú mantiene contactos permanentes con las autoridades cubanas para analizar alternativas que permitan mitigar los efectos de las restricciones.
Peskov sostuvo que las sanciones estadounidenses generan dificultades graves para el país caribeño y aseguró que Rusia evalúa distintas formas de cooperación y asistencia. En esa línea, reiteró que el diálogo bilateral incluye vías para sostener el suministro energético y apoyar la estabilidad económica de la isla.
Por su parte, el embajador ruso en La Habana, Víktor Koronelli, recordó que el envío de petróleo ruso a Cuba se ha mantenido en los últimos años y adelantó que esa cooperación continuará, como parte del compromiso de Moscú con el abastecimiento energético cubano.