El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que la captura de Nicolás Maduro marca un punto de inflexión para la situación política de Venezuela y abre, según sus palabras, “una oportunidad real” para avanzar hacia un nuevo escenario institucional en el país sudamericano.
Durante declaraciones públicas, el jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que la detención del mandatario venezolano elimina uno de los principales factores de bloqueo para eventuales procesos de transición política. No obstante, aclaró que el camino hacia la estabilización será “largo y complejo”, debido a la profundidad de la crisis económica, social e institucional que atraviesa el país.
Rubio indicó que la administración de Donald Trump mantiene contactos con gobiernos aliados de la región y socios internacionales para analizar los próximos pasos. Entre los ejes en evaluación figuran esquemas de asistencia humanitaria, apoyo financiero, reorganización institucional y mecanismos de acompañamiento electoral en caso de que se avance hacia un proceso de normalización democrática.
El funcionario también remarcó que la situación interna venezolana requerirá acuerdos entre actores políticos locales, fuerzas de seguridad y sectores económicos para garantizar gobernabilidad. En ese sentido, evitó precisar plazos o modelos de transición, aunque reiteró que Washington respaldará iniciativas orientadas a la “recuperación institucional” del país.