La Secretaría de Turismo de México busca fortalecer un nuevo enfoque para el desarrollo del sector: las experiencias turísticas comunitarias, cuyo objetivo es integrar a las comunidades locales en los beneficios económicos del turismo, diversificar la oferta nacional y atraer mercados internacionales interesados en actividades culturales y sostenibles.
Josefina Rodríguez, titular de la Sectur, encabezó una serie de reuniones con gobiernos estatales, municipales y representantes del sector empresarial para presentar este modelo de turismo, el cual prioriza la participación directa de comunidades, pueblos originarios y cooperativas locales. La funcionaria destacó que el turismo comunitario puede convertirse en un motor de desarrollo, especialmente en regiones con alto valor cultural y natural que tradicionalmente han estado fuera de los grandes circuitos turísticos.
Durante los encuentros, se discutieron mecanismos para garantizar que las comunidades obtengan una mayor derrama económica, además de estrategias para consolidar alianzas público-privadas que permitan profesionalizar servicios, fortalecer infraestructura y promover experiencias con estándares internacionales. Entre los proyectos expuestos destacan rutas culturales, gastronómicas, ecoturísticas y artesanales que buscan posicionarse en mercados especializados.
Rodríguez subrayó que el turismo comunitario se alinea con tendencias globales de viajeros que buscan experiencias más auténticas, sustentables y con impacto social positivo. Asimismo, indicó que México tiene una de las mayores riquezas bioculturales del mundo, lo que ofrece una ventaja competitiva frente a otros destinos internacionales.
Empresarios del sector hotelero, operadores turísticos y representantes gubernamentales reconocieron el potencial económico del modelo, aunque señalaron retos en materia de capacitación, promoción, conectividad y certificación de servicios para garantizar una oferta consistente y competitiva.
La Sectur adelantó que continuará el trabajo con estados y municipios para identificar proyectos prioritarios y construir una estrategia nacional de experiencias comunitarias que pueda integrarse tanto al mercado nacional como al internacional. Este enfoque forma parte de un esfuerzo más amplio por impulsar un turismo con responsabilidad social, diversificado y menos concentrado en los destinos tradicionales del país.