El gobierno de Honduras le propuso formalmente a Estados Unidos la revisión de aranceles aplicados a productos estratégicos de exportación, con el objetivo de mejorar su competitividad, ampliar su presencia en el mercado norteamericano y atraer nuevas inversiones.
La iniciativa fue planteada durante reuniones sostenidas en Washington por una delegación hondureña encabezada por autoridades del área económica y comercial, quienes expusieron que ciertos gravámenes limitan la capacidad del país para competir en igualdad de condiciones frente a otras economías como la de Guatemala y El Salvador que cuentan con beneficios o esquemas preferenciales.
El presidente hondureño, Nasry Asfura, encabezó los encuentros en Washington y tras los intercambios a seguró que Washington percibe al país centroamericano como “una gran oportunidad” para estrechar la relación bilateral, abriendo la puerta a nuevas conversaciones sobre comercio e inversión.
Ante el pedido, el mandatario detalló que existen comisiones hondureñas listas para negociar la reducción de gravámenes, en especial el arancel general del 10% y un impuesto del 25% aplicado a los arneses para la industria automotriz.
Asfura subrayó que las mesas de trabajo para estas negociaciones se instalarán en territorio nacional y podrían iniciar en los próximos días, a la espera de coordinación con la Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa.