La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, advirtió que el conflicto en Medio Oriente pone a prueba la resiliencia económica mundial y alertó que una prolongación tiene potencial para afectar la inflación, los mercados, la energía y el crecimiento.
En este sentido, planteó que “este conflicto, si resulta más prolongado, tiene un potencial evidente para afectar los precios mundiales de la energía, sentimiento del mercado, crecimiento e inflación, lo que impone nuevas exigencias a los responsables políticos”.
Ante este panorama, la titular del FMI puntualizó que el organismo “como guardián de la estabilidad económica y financiera internacional, está observando con mucha atención cómo se desarrollan los acontecimientos”.
Al respecto, indicó: “Estamos evaluando y cuantificando las ramificaciones económicas regionales y globales”, precisando que el impacto estimado se verá reflejado en el informe de Perspectivas de la economía mundial correspondiente a abril.
En esta línea, el FMI había comunicado a principios de la semana, cuando comenzó el conflicto en Medio Oriente, que “hasta ahora, hemos observado perturbaciones en el comercio y la actividad económica, aumentos repentinos de los precios de la energía y volatilidad en los mercados financieros”. En este contexto, Georgieva remarcó que “la incertidumbre es la nueva normalidad”