Fiel a su estilo directo y crítico con la cultura popular actual, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, utilizó su plataforma Truth Social para expresar su fuerte descontento con el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 60. El mandatario no escatimó en adjetivos y calificó la presentación como “una de las peores de la historia”.
A través de una publicación realizada poco después de que terminara el evento deportivo, Trump criticó tanto la producción como la ejecución del show. “Fue un desastre total, sin alma y mal producido. Estados Unidos merece algo mucho mejor. ¡Hagamos que el espectáculo vuelva a ser grande!”, escribió el republicano, generando de inmediato miles de reacciones y dividiendo la opinión en redes sociales.
Aunque el presidente no profundizó en detalles técnicos específicos en su mensaje inicial, su crítica se suma a una lista de comentarios previos que ha realizado sobre eventos de la NFL y la industria del entretenimiento, los cuales suele vincular con sus posturas sobre el nacionalismo y los valores tradicionales.
Por su parte, la NFL y los artistas involucrados en el espectáculo no han emitido una respuesta oficial a las palabras del presidente. Mientras tanto, analistas de entretenimiento señalan que, independientemente de la opinión del Ejecutivo, el evento registró cifras de audiencia masivas, consolidándose como el momento más visto de la televisión estadounidense en lo que va del año.
La controversia ha reavivado el debate sobre la creciente politización de los eventos deportivos y el impacto de las opiniones presidenciales en la percepción de la cultura de masas.