Tras más de doce horas de discusión, el pleno de la Cámara de Diputados avaló en lo general y en lo particular la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales. La iniciativa fue presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum y respaldada en lo general con 469 votos a favor en una votación unánime; mientras que en la votación en lo particular, hubo mayoría calificada con 411 a favor frente a 58 en contra de priistas y emecistas que buscaban garantizar dos días de descanso obligatorio por cada cinco laborados.
En el debate, diputados opositores criticaron a la reforma por mantener en el artículo 123 de la Constitución Mexicana, sobre los derechos laborales, que «por cada seis días de trabajo, las personas trabajadoras deberán disfrutar por lo menos de un día de descanso con goce de salario»
Es una «simulación», dijo la diputada del derechista Partido Acción Nacional (PAN) Annia Gómez, durante el debate legislativo
Mientras, Patricia Mercado, de Movimiento Ciudadano dijo que esta reforma debía «establecer explícitamente que por cada cinco días de trabajo se deben disfrutar de dos días de descanso». Finalmente quedó establecido que por cada seis días de trabajo, las personas trabajadoras tendrán derecho a un día de descanso con goce íntegro de salario.
Asimismo, la reducción de la jornada laboral será gradual, se quitarán dos horas cada año a partir del 2027 y hasta 2030. También quedó establecido que el pago de horas extras será de 200% respecto al salario ordinario.
Ahora resta que el Ejecutivo haga su publicación en el Diario Oficial de la Federación y enviada a los congresos estatales, donde deberá ser ratificada por al menos 17 legislaturas para entrar en vigor.
México se suma así a Chile, Ecuador y Venezuela, países de América Latina que también contemplan una jornada laboral de 40 horas semanales en sus leyes.