El Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil presentará una propuesta para reducir la jornada laboral, una iniciativa que reavivó el debate sobre las condiciones de empleo en el país y abrió un nuevo frente de tensión entre el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y el sector industrial.
El proyecto busca acortar la carga horaria semanal sin reducción salarial (de 44 a 40 horas semanales), con el argumento de mejorar la calidad de vida de los trabajadores, fomentar la productividad y alinear a Brasil con tendencias internacionales que promueven esquemas laborales más flexibles.
La iniciativa será enviada al Congreso luego del feriado de Carnaval y tendrá carácter de urgente por lo que deberá ser tratado de manera obligatoria dentro de los 45 días siguientes a su presentación.
Sin embargo, la propuesta generó un fuerte rechazo entre las principales cámaras empresarias. Industriales advierten que una reducción de horas trabajadas podría elevar costos laborales, afectar la competitividad y desalentar la generación de empleo formal, especialmente en sectores intensivos en mano de obra.