La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno mantiene abierta una investigación para esclarecer las causas que permitieron la acumulación y caducidad de millones de medicamentos en el Hospital Infantil de México Federico Gómez, un caso que podría derivar en responsabilidades administrativas o incluso en posibles actos de corrupción.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que las autoridades revisan a fondo lo ocurrido para determinar si el problema fue consecuencia de una mala administración, fallas en los procesos de adquisición o almacenamiento de insumos médicos, o si existieron irregularidades que ameriten sanciones.
La indagatoria surgió luego de que se revelara que entre 2020 y 2024 caducaron 18.4 millones de piezas de medicamentos, incluidos tratamientos oncológicos, con un valor superior a los 121 millones de pesos. Los insumos permanecían almacenados en una bodega operada por la empresa Distribuidora Disur, ubicada en el Estado de México.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el secretario de Salud, David Kershenobich, explicó que la situación fue detectada tras la llegada de la nueva dirección del Hospital Infantil, cuando se realizó una revisión integral de los almacenes. El funcionario detalló que durante las inspecciones se localizaron medicamentos, dispositivos médicos y material de curación vencidos que se habían acumulado durante varios años, por lo que ahora se busca establecer cómo se permitió que el inventario creciera sin que los productos fueran utilizados o retirados oportunamente. Kershenobich precisó que, aunque los hallazgos fueron identificados entre 2023 y 2024, los medicamentos corresponden a distintos ejercicios fiscales, lo que obliga a reconstruir la cadena de decisiones administrativas para conocer en qué momento se originó el problema.
Por su parte, Sheinbaum subrayó que fue el propio Gobierno federal quien ordenó iniciar la investigación una vez detectadas las irregularidades. Indicó que aún no puede determinarse si existió una falta administrativa grave, un acto de corrupción o simplemente deficiencias en los mecanismos de compra y control de inventarios. La mandataria también señaló que su administración analiza modificar los procedimientos para la disposición de medicamentos vencidos, ya que actualmente los trámites para dar de baja estos insumos son complejos y prolongados, lo que dificulta su manejo oportuno.