Según datos de la Organización Internacional para las Migraciones, en las dos últimas décadas se han registrado más de 39.000 casos de trata de personas. Entre 2002 y 2022, el 85% de las víctimas eran adultos, especialmente de entre 30 y 38 años, mientras que el 15% eran menores.
Los expertos de la organización creen que la cifra real es mucho mayor debido a la falta de denuncias y a las dificultades para detectar estos delitos.
En Europa, muchas de las víctimas identificadas procedían de nueve países diferentes, con más de 19.000 originarias de Ucrania, seguidas de Moldavia (10.464) y Bielorrusia (4.286). Las mujeres representaban más de tres quintas partes de todas las víctimas, aproximadamente el doble que los hombres. También se identificaron 27 víctimas trans.
En ese sentido, las víctimas de trata fueron identificadas en 69 países diferentes, con los mayores porcentajes registrados en Ucrania (8.413) y Moldavia (5.866). Casi la mitad de las víctimas fueron explotadas durante un año o menos, mientras que el 35% lo fueron entre uno y dos años.
La mitad de estas personas fueron sometidas a trabajo forzoso, especialmente en la construcción (52%) y la agricultura (29%). Por otro lado, el 48% de las víctimas fueron explotadas sexualmente, la mayoría obligada a prostituirse.
