La CIA trabaja en un operativo para armar a fuerzas kurdas iraníes con el objetivo de promover un levantamiento popular contra el régimen de Teherán. En paralelo, el gobierno de Donald Trump mantiene contactos activos con líderes kurdos y grupos opositores para evaluar el alcance de un eventual apoyo militar en el marco de la creciente escalada en Medio Oriente.
Lo que se pretende es brindar respaldo a milicias kurdas que operan en la frontera entre Irak e Irán, especialmente en el Kurdistán iraquí. Estos grupos cuentan con miles de combatientes desplegados en la zona y, desde el inicio de la guerra, han difundido comunicados en los que insinúan acciones inminentes y llaman a los militares iraníes a desertar.
El las últimas horas, el mandatario estadounidense mantuvo una conversación con el presidente del Partido Democrático de Kurdistán y con dirigentes kurdos iraquíes para discutir el escenario militar y explorar posibles formas de cooperación.
Desde el entorno kurdo aseguran que existe expectativa ante una posible operación terrestre en el oeste de Irán en los próximos días. Las milicias consideran que el actual contexto representa una oportunidad estratégica y aguardan respaldo externo para avanzar.